ÁREA DE CULTIVO

EL CULTIVO

Tenemos a nuestra disposición un equipo especializado en análisis de todo tipo (suelo, hoja, flor, etc…) en el centro científico del parque tecnológico Aula Dei que nos permite valorar las necesidades que tienen nuestras plantas. Para un cultivo apropiado de nuestro producto es fundamental conocer con precisión una serie de factores que pueden modificar su calidad:

El suelo: analíticas de suelo y subsuelo que nos permite desarrollar un programa de abonado acorde a las necesidades de la planta, y por consiguiente tener el producto que nosotros queremos.

Las hojas: analíticas de hojas que nos hace tener conocimiento de las posibles carencias que puedan tener las plantas en su vegetación y poder corregirlas con anterioridad para que no sean un problema para la calidad del producto.

Las flores y los frutos: analíticas de flores y frutos para conocer posibles carencias en sus diferentes etapas de crecimiento para corregirlas y que no puedan causar problemas en la vida del fruto hasta que llega al consumidor.

A parte, se hacen en el campo para conocer las necesidades fundamentales de suelo, planta y fruto. Frutas Villa Pepita también hace seguimiento al crecimiento de la vegetación del árbol con mediciones semanales para conocer que tienen un desarrollo correcto.

El riego localizado e informatizado de nuestras tierras hace que todo lo aplicado a nuestras plantas sea absorbido y no tengamos perdidas de agua ni fertilizantes. Conocemos la necesidades de agua, por mediciones de humedad que nos permite aplicar el agua justa y no derrocharla.

Nuestros campos están todos cubiertos con malla antigranizo. Con la malla se consigue que el producto llegue en perfectas condiciones y que la piel de la fruta sea mas fina.

LA RECOLECCIÓN

La recolección se hace con mucho cariño, que es fundamental para poder ofrecer un producto a su mas alto nivel de calidad. Gracias a nuestra situación geográfica, podemos recolectar en el punto de madurez apropiado debido a la dureza de nuestro producto. Se hace manual directa al palot con carros para no dañar el fruto. El viaje hasta la central se efectúa con remolque con amortiguaciones para que llegue a la manipulación en perfectas condiciones.

Antes de empezar la recolección se efectúan una serie de análisis (almidón, penetrometría y grados brix) del fruto que son importantes para la conservación posterior de éste.

CONSERVACIÓN

Nuestras instalaciones de nueva construcción están preparadas para la conservación del producto en perfectas condiciones, con temperaturas adecuadas y un control constante de dicha temperatura y de las condiciones del producto para que no se pierda en la conservación.

La transformación del producto a nuestra marca Robal Gran se hace de una forma delicada para que el producto no sufra ningún daño. Se hace un vaciado en agua para que la fruta no sufra golpes. Luego pasa por unas cintas que lavan, secan y cepillan el producto. Y por último se encaja por calibres para conseguir cajas de igual tamaño, se etiquetan los frutos y se guardan en la cámara los palets terminados preparados para su expedición. Todo esto siguiendo unos cánones de calidad certificados por la norma de calidad Global Gap, reconocida internacionalmente.